La investigación sobre la desaparición de Alejandro Navarro ha llevado de nuevo a la Policía Nacional hasta la vivienda donde residía antes de que se perdiera su rastro en Ronda. Varios equipos de la UDEV trabajan en el inmueble en busca de indicios que ayuden a determinar qué ocurrió con el joven.
Los agentes permanecen en el interior de la casa, cuya entrada está custodiada, mientras otros efectivos se han desplazado hasta otra vivienda relacionada con dos de los cuatro investigados. El operativo se desarrolla sin que hayan trascendido nuevos hallazgos.
La familia y el entorno de Alejandro afrontan estas nuevas diligencias con expectación y con los ánimos caldeados. Los allegados reclaman que los investigados colaboren con la investigación y que se esclarezcan cuanto antes las circunstancias de la desaparición.
La investigación vuelve a centrarse en el entorno más cercano de Alejandro Navarro
La causa se sigue en el Tribunal de Instancia de Ronda, plaza 1. Los cuatro investigados fueron detenidos el pasado 16 de septiembre y quedaron en libertad provisional tres días después, mientras continúan las diligencias judiciales. Sobre ellos pesan investigaciones por su presunta relación con un homicidio o asesinato y por malos tratos, según la información facilitada sobre el procedimiento.
Dos viviendas bajo inspección policial
La vivienda en la que se centra buena parte del operativo está vinculada a Paco y Nuria, dos de las personas investigadas. Ambos no se encontraban en el inmueble durante la actuación, según la información disponible. En paralelo, agentes de la Policía Nacional han acudido a la casa relacionada con Rocío y Antonio, los otros dos investigados.
La nueva inspección llega después de un registro anterior en el que se utilizó maquinaria para revisar distintas zonas del inmueble. La Policía trata de localizar pruebas que permitan reconstruir los últimos movimientos conocidos de Alejandro y aclarar si pudo sufrir algún daño antes de desaparecer.
Los familiares se han personado como acusación particular y cuentan con representación legal para seguir las actuaciones. Desde que comenzaron las diligencias más recientes, más de una decena de personas han prestado declaración ante los investigadores.
Una desaparición sin respuesta desde mayo de 2024
Alejandro Navarro desapareció el 5 de mayo de 2024. La versión aportada en su momento apuntaba a que había salido de la vivienda dos días antes con lo puesto y sin llevarse el teléfono móvil, la documentación ni el dinero, circunstancias que llevaron a descartar desde el principio una marcha voluntaria como única hipótesis.
También se investigó la posibilidad de que el joven se desplazara para realizar trabajos agrícolas o para cobrar una deuda relacionada con labores realizadas anteriormente. Algunas personas de su entorno aseguraron haberlo visto caminando por la calle La Bola, en el centro de Ronda, el mismo día en que se denunció su desaparición.
La investigación ya había llevado a los agentes a buscar en varias zonas próximas al Punto Limpio, la barriada de la Dehesa y un pinar cercano. En aquellos trabajos participaron unidades de Homicidios y Desaparecidos, Guías Caninos, Policía Científica, Subsuelo y el Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas.
Las búsquedas no permitieron localizar restos biológicos y las pesquisas volvieron a concentrarse en el círculo más próximo al joven. La nueva actuación policial mantiene abierta esa línea mientras la familia continúa a la espera de conocer su paradero.