La presa de Los Caballeros, ubicada en Montejaque, ha iniciado el desembalse de agua a través de sus aliviaderos superiores tras la activación del sistema de sifones de la infraestructura. El mecanismo, correspondiente a una presa construida en 1924, entró en carga a las 9.02 horas, después de que el agua accediera al sistema de aliviaderos a las 8.42 horas, cuando el nivel del embalse se situaba aproximadamente a 22 centímetros de coronación.
El comportamiento hidráulico del sistema está siendo el previsto. El agua circula por las galerías subterráneas de la Cueva del Hundidero, recorriendo cerca de ocho kilómetros hasta emerger por la Cueva del Gato. Aunque el caudal de salida inicialmente estimado era de 345 metros cúbicos por segundo, en la actualidad se sitúa en torno a los 200 metros cúbicos por segundo. Este dato confirma que la laminación natural del sistema de cuevas Hundidero-Gato está funcionando de forma más eficiente de lo esperado.
Desde el último tren de borrascas, tanto la presa de Montejaque como el sistema de cuevas están siendo objeto de una monitorización y vigilancia permanente durante las 24 horas del día. En este operativo participan Endesa, propietaria de la infraestructura, la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, la Delegación Territorial en Málaga, la Guardia Fluvial de Aguas, los Agentes de Medio Ambiente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, además de Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias.
La vigilancia continua se mantiene en puntos estratégicos del río Guadiaro, como la Estación de Benaoján, Jimera de Líbar y Cortes de la Frontera, así como en el tramo comprendido desde la confluencia del Guadiaro con el Genal, a su paso por Secadero y San Martín del Tesorillo, hasta su desembocadura.
Ante la posible crecida del Guadiaro tras la apertura de los aliviaderos, la Dirección de Emergencias en Andalucía ordenó días atrás el desalojo preventivo de unas 180 personas en la zona de la Estación de Benaoján, como medida de precaución para evitar riesgos.