El mercado laboral rondeño cerró julio con una nueva caída del desempleo y dejó la cifra total por debajo de las 2.000 personas. Según los datos publicados por el Servicio Andaluz de Empleo, el municipio contabilizó 1.979 demandantes de empleo, 63 menos que en junio.
La evolución mantiene la tendencia descendente registrada en los últimos meses. En enero, el número de personas en paro era de 2.293, por lo que el descenso acumulado en los siete primeros meses del año alcanza las 314 personas.
Menos desempleo que en junio
El informe del SAE refleja que Ronda pasó de 2.042 personas desempleadas en junio a 1.979 en julio. La bajada mensual se produce en un contexto en el que el empleo suele estar condicionado por la actividad estival, especialmente en los servicios.
Por sexos, el paro sigue afectando en mayor medida a las mujeres. Del total de personas inscritas como demandantes, 823 son hombres y 1.156 son mujeres, de acuerdo con los datos oficiales difundidos por la administración autonómica.
«Ronda acumula 314 personas desempleadas menos desde el inicio del año.»
La cifra de julio supone además un umbral relevante para el municipio, al situar el total de parados por debajo de las 2.000 personas, después de varios meses de reducción progresiva.
Servicios concentra la mayor parte de la contratación
Durante julio se firmaron 774 contratos laborales en Ronda. De ellos, 516 fueron temporales y 258 indefinidos, según el desglose recogido en las estadísticas del Servicio Andaluz de Empleo.
El sector servicios concentró la mayor parte de la actividad laboral, con 644 contrataciones. A continuación se situaron la construcción, con 62 contratos; la agricultura, con 49; y la industria, con 19.
Un balance positivo en lo que va de año
La comparación con enero muestra una mejora sostenida del empleo en el municipio. Aunque los datos mensuales pueden variar en función de la temporada y de la actividad económica, la evolución de 2026 refleja una reducción continuada del número de personas desempleadas.
El cierre de julio deja así un balance favorable para el mercado laboral local, con menos paro que al comienzo del año y un volumen de contratación marcado principalmente por el peso del sector servicios.