El puente de la Hispanidad ha dejado en Ronda una ocupación hotelera del 98,43% y alrededor de 31.000 visitantes contabilizados en el Mirador de Aldehuela. El dato supone rozar el lleno en los establecimientos turísticos y prácticamente duplicar la población habitual de la ciudad durante estas fechas.
Los principales espacios de interés también registraron una elevada demanda. El Desfiladero del Tajo cubrió todas las visitas disponibles, en un contexto marcado por el interés que ha despertado este recurso y por la difusión de imágenes de la ciudad en redes sociales.
Mayoría de visitantes nacionales
El 60% de los visitantes procedió de otras partes de España, frente al 40% de turistas internacionales. Entre los mercados nacionales destacaron Andalucía, con especial presencia de Sevilla, además de Madrid y la Comunidad Valenciana.
En el ámbito europeo, Francia, Alemania e Italia se situaron entre los principales países de origen. Estados Unidos, Argentina y Canadá fueron los mercados de larga distancia más representados. La llegada de turistas argentinos se considera especialmente relevante, al tratarse de un mercado que hasta ahora no tenía una presencia tan destacada en la ciudad.
El turismo mantiene su peso como principal motor económico de Ronda, aunque el reto pasa por gestionar los momentos de mayor concentración.
El balance municipal también pone el foco en el uso del Desfiladero del Tajo por parte de la población local. El 8% de sus visitantes fueron rondeños, un dato que refuerza la idea de que este espacio se ha incorporado a los recorridos habituales de las familias de la ciudad y ofrece una nueva perspectiva del entorno del Puente Nuevo.
Estudian habilitar un aparcamiento con lanzadera
La llegada masiva de visitantes provocó momentos puntuales de saturación del tráfico, agravados por el cierre del aparcamiento del Socorro, actualmente en proceso de reconstrucción y reparación. Ante esta situación, se ha planteado habilitar el recinto ferial como zona de estacionamiento durante jornadas de especial afluencia, con un servicio de lanzadera hacia el centro.
La medida busca facilitar los desplazamientos y reducir las dificultades para residentes y visitantes en los días de mayor demanda. Desde el Ayuntamiento se considera que estos episodios son puntuales, aunque se pretende mejorar la gestión para que el impacto sobre la movilidad sea el menor posible.
La actividad turística supone una inyección económica para los negocios locales, especialmente antes de los meses de menor movimiento, como enero y febrero. El objetivo pasa ahora por aprovechar el crecimiento de las visitas y, al mismo tiempo, mantener el equilibrio entre la actividad turística y la vida diaria de los rondeños.