La Policía Nacional ha detenido en Ronda a una mujer de 41 años como presunta autora de dos robos con violencia o intimidación cometidos contra dos hombres de 61 y 75 años en sus respectivos domicilios. La investigación apunta a que la sospechosa utilizó distintos métodos para aprovecharse de la situación de vulnerabilidad de las víctimas.
Según las diligencias policiales, en uno de los casos la detenida habría administrado benzodiacepinas a uno de los afectados tras verter el fármaco en una bebida. La víctima, que había conocido a la mujer en un establecimiento de ocio y la invitó posteriormente a su domicilio, despertó al día siguiente con síntomas de aturdimiento y falta de coordinación, detectando la desaparición de dinero en efectivo, un teléfono móvil y una tablet. Un análisis médico posterior confirmó la presencia de este tipo de sustancias.
El segundo hecho investigado se produjo cuando la mujer accedió al domicilio de un hombre de 75 años, al que derribó de un empujón tras abrirle la puerta, causándole una herida sangrante en el mentón. Posteriormente, y bajo amenazas, le obligó a desplazarse a un cajero automático para retirar más de 1.000 euros, cantidad de la que se apoderó.
Los agentes del Grupo Operativo Local de la Comisaría de Ronda unificaron ambas investigaciones al detectar coincidencias en el modus operandi. El seguimiento de uno de los teléfonos móviles sustraídos resultó clave para la identificación y localización de la sospechosa, que fue finalmente detenida con la colaboración de unidades de Seguridad Ciudadana.
Tras su puesta a disposición judicial y quedar en libertad, la mujer volvió a ser arrestada por un nuevo hecho delictivo, en esta ocasión por un hurto en una vivienda de Ronda, a la que accedió a través de una ventana abierta. En el momento de la detención se le intervinieron efectos sustraídos, entre ellos tarjetas bancarias, llaves y dinero en efectivo.