La dirección del operativo de emergencia ha autorizado la vuelta a sus casas de 35 personas residentes en 22 viviendas situadas en la zona de exclusión de Grazalema. La decisión se adopta tras recibir los últimos informes técnicos elaborados durante el fin de semana.
El comité técnico ha permanecido trabajando sobre el terreno para evaluar la evolución de la situación y analizar la estabilidad del área afectada. Con los resultados obtenidos, la dirección de la emergencia ha considerado que existen condiciones de seguridad suficientes para permitir el retorno de estos vecinos.
Las viviendas autorizadas se encuentran en el entorno comprendido entre las calles Pie de Palo y Las Parras. Estas personas abandonaron sus domicilios el pasado 5 de febrero como medida preventiva ante los efectos provocados por los sucesivos temporales que afectaron al municipio serrano.
La evaluación se ha basado en estudios científicos y mediciones especializadas realizadas en coordinación con distintos organismos. Entre ellos se encuentra el Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que ha trabajado junto a especialistas en hidrogeología y geotecnia, así como técnicos del Instituto Geológico y Minero de España, el Instituto Geográfico Nacional y el Instituto Andaluz de Geofísica.
Los expertos han empleado técnicas como georradar, tomografía sísmica, perfiles electromagnéticos y sistemas de posicionamiento GNSS para detectar posibles movimientos o deformaciones del terreno. Estos trabajos se han complementado con inspecciones directas y vuelos con drones para obtener una visión aérea detallada de la zona.
La operación se enmarca en el Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones, activado tras las intensas lluvias registradas en la comarca. El comité técnico mantiene el seguimiento de la situación y continuará con las labores de análisis en los próximos días.