Ronda
A los entierros se va llorao
Aunque empecé tarde con el vicio del tabaco —y en maldita sea la hora—, la verdad es que me costó más de un ay...
Ronda
Un Paraguas para el concejal de Pirámides (y II)
—Pues bien, señoría —continuó mi madre—, que el día del examen se me sentó al lado una chiquilla muy mona que temblaba y rechinaba...
Ronda
Cumplir la palabra dada
Nunca olvidaré aquellos inicios del verano del 97. Andrés Castro y servidor cruzábamos las estepas manchegas camino de Madrid, donde nos esperaban unos...
Ronda
De bomberos y cedros
Recuerdo como si fuera ahora cuando llegaron al pueblo de mis abuelos los primeros camiones de bombero. De un rojo intenso y cromados sorprendentes....
Ronda
Móviles y Educación (y III)
Hace algún tiempo, no tanto, publicábamos en estas mismas páginas los dos artículos cuyos enlaces se adjuntan más abajo. En ellos se hace un...
Ronda
Novísima publicación de José M. Herrera
Valentía, lo que se dice valentía de verdad, la que destila el autor cuando, después de tantas y tantas horas de insomnio y...
Ronda
Un paraguas para un concejal
Tronó alta y clara: la voz del juez decano de Valdarunda hizo vibrar los vidrios de las ventanas, las copiadoras de los pasillos y...