domingo, 16 junio 2024
InicioOpiniónEspinel y la guitarra

Espinel y la guitarra

El humanista Vicente Espinel supo conjugar su obra poética con el arte musical, principalmente con la guitarra como instrumento acompañante de la poesía. Además, por su formación como músico, tanto en la vertiente teórica como práctica, supo conceder a la guitarra un lugar privilegiado en la Historia de la Música. Lo hizo a través de las mejoras técnicas del instrumento y dio paso a que formara parte del repertorio de la música culta de su época.

Una de las notas más destacadas sobre la música de Espinel es el hecho de situar a la guitarra en una posición estratégica dentro de su devenir histórico.

Aunque la falta de documentación directa sea el mayor problema con que nos encontramos, sabemos por otras fuentes indirectas que Espinel tuvo un gran conocimiento de la música como cantor, instrumentista y compositor.

En su época, la cuerda estaba íntimamente unida al arte poético, ya que la recitación de versos se acompañaba con instrumentos de cuerda pulsada. De esta manera, Espinel, como poeta y gran conocedor del arte sonoro, acogió el nexo común de las dos artes, posicionándolos en un puesto de honor.

La guitarra es el instrumento que se adaptaba mejor a las necesidades del nuevo estilo de rasgar. Además de ser más sencilla y barata, se antojaba óptima para interpretar una música más fácil, más simple, al alcance de gente no conocedora del lenguaje musical. Sus cuerdas no se punteaban como en el caso del laúd o la vihuela, sino que se rasgueaban con acordes simples, destinados al acompañamiento.

Con todo, la guitarra se definió como el instrumento de la música profana y constituyó la base de la música folklórica.

En el siglo XV, la guitarra tenía cuatro órdenes o cuerdas dobles con las que se reforzaba su sonoridad. Tomó tanta fuerza y empuje, que en los siglos posteriores ya aparece como el instrumento de mayor arraigo nacional. Es la herramienta musical protagonista, como ninguna otra, en la música española, tanto popular como culta. El propio Vicente Espinel la trajo numerosas veces a colación en su obra narrativa Relaciones de la vida del Escudero Marcos de Obregón.

El hecho por el que se le atribuye a Espinel la invención de la quinta cuerda de la guitarra, queda corroborado en más de una ocasión, aunque también hay argumentos en contra. No obstante, hay que subrayar que la mayoría se posicionan a favor de que él fuera el promotor de la quinta cuerda. Estos vestigios reconocen el hecho de que Espinel añadió la quinta cuerda a la guitarra, tanto en cantidad como en calidad, ya que provienen de numerosos personajes tan ilustres como Lope de Vega o el propio Cervantes.

Como conclusión, Espinel asume el mérito de haber otorgado a la guitarra dignidad y difusión, además de concretarle una técnica específica, proporcionarle una mayor riqueza armónica e incluirla dentro de un repertorio musical más culto.

Publicidad

Lo más leído...