viernes, 24 mayo 2024
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Graham Collier en Ronda

El prestigioso músico inglés Graham Collier fijó su residencia en Ronda en el año 1999

La importancia de este músico, nacido en Tynemouth (Inglaterra), radica en que fue uno de los máximos renovadores del lenguaje jazzístico europeo.

Sus iniciativas hicieron que el jazz británico se independizara de los imperantes modelos estadounidenses. De esta manera, fue pionero en establecer esos cambios que elevaron el estatus del jazz británico, y se convirtió en el primer compositor que recibió una beca del Consejo Inglés de las Artes para una pieza de jazz.

Además de tocar la trompeta y el contrabajo, y de fundar un conjunto dedicado a sus composiciones (Graham Collier Music), llegó a ser el primer británico que se graduó en Berklee College of Music de Boston. No obstante, su compromiso con el jazz se reflejó a lo largo de toda su vida. Formó parte de una banda internacional para el festival de jazz de Bracknell, participó en la fundación de la Asociación Intenacional de Escuelas de Jazz y fue coeditor de la Revista Jazz Changes.

Como docente, promovió un taller para jóvenes con tal repercusión, que de ahí surgió la famosa Loose Tubes. Igualmente, inició cursos de jazz en la Royal Academy of Music de Londres, siendo su primer director de jazz.

Su brillante trayectoria hizo que recibiera numerosos encargos a nivel internacional, así como destacados reconocimientos.

Sus composiciones llevan un sello muy personal, basado en recursos conceptuales que funden la creación musical con la pintura abstracta. Por ello, es considerado un músico original y de amplias perspectivas. Su música es compleja, no solo por la rica armonización, sino también por la lírica que encierra.

Publicó cuantiosos trabajos discográficos, además de seis libros donde se muestra crítico con las modas efímeras, de manera reflexiva y elegante. Según sus propias palabras: “El jazz sucede en el tiempo real, una sola vez.”

En 1999 dejó la Royal Academy of Music y fijó su residencia en Ronda, donde permanecería junto a su pareja John Gill hasta 2008, año en que se trasladó a una isla del Egeo. En nuestra ciudad eligió una vivienda con vistas al tajo, situada en la calle Rosario. Llevó una tan vida discreta y sencilla, que su presencia y su recuerdo pasaron desapercibidos. A pesar de haber sido una gran figura dentro del panorama musical, poco se sabe de él en la ciudad soñada.

Con su fallecimiento en 2011, nos legó un importante trabajo, parte del cual, probablemente, fue realizado bajo la influencia e inspiración del mágico entorno rondeño.

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