miércoles, 29 junio 2022
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Rafael Caro: “ He celebrado misa el día antes del Ironman en un parque con los deportistas”

Rafael Caro, más conocido por Carito, sacerdote de la Diócesis de Málaga y párroco de Arriate, ha completado su decimocuarto Ironman, la distancia por antonomasia del triatlón, algo que no está al alcance de cualquiera dada su dureza.

Hace unos días fue finisher en Lanzarote, en uno de los Ironman más bonitos del mundo, la isla es especial y los amantes del deporte de los tres segmentos mueren por estar allí.

Otros dos deportistas rondeños completaron la épica prueba. Juan José Ruiz, con un tiempo de 12 horas, 15 minutos y 3 segundos y Chema Martínez que paró el crono en 12h16m15s. Nuestro protagonista de esta entrevista nadó los 3,8 kilómetros en 1h18m17s, para los 180 kilómetros de bici empleó 6h49m46s (idénticos registros que su compañero del Rosadobike Juanjo) y en la maratón que le llevó a la meta hizo un tiempo de 4h14m40. Un tiempazo para las temidas rachas de viento que tuvo que soportar y el calor que hace en julio en la isla.

Hablamos con él para que nos contara su vivencia y más cosillas de su vida como deportista.

P-. Lanzarote es especial, después de casi dos años sin larga distancia en triatlón eliges por tercera vez esta isla que tanto te gusta, ¿cómo fue todo?

R-. Solo se ha celebrado el Ironman de Hawai y el de Lanzarote, y este reúne unas características especiales para practicar el triatlón y unas condiciones meteorológicas casi siempre con viento que hace este Ironman mas especial, y desde 2019 sin competir se juntaban muchas condiciones para que fuera un día muy especial.

No es duro por lo que hay que subir, que es lo que llamamos nosotros “positivo” y para nosotros que entrenamos aquí en la Serranía de Ronda, estamos acostumbrado a subir mucho, allí lo especial es el aire y este año ha sido un viento loco, violento, este año ha sido mi tercera vez que compito allí y no recuerdo este aire, hasta la gente del lugar nos decían “muchachos mañana gastar mucho cuidado” y decirnos que julio es un mes especialmente dado al aire y al calor y así fue, llevábamos el miedo en el cuerpo de oír el aire. Donde lo normal era ir a 30 por hora íbamos a 21 por hora, y en bajadas donde buscas descansar tienes que dar pedales para que no te parara el viento.

P-. Es un Ironman internacional, los primeros 37 triatletas que llegan a la meta eran extranjeros y por debajo de 10 horas solo llegaron 47.

R-. Por las características del Ironman de Lanzarote no se puede ir a buscar marca, recuerdo por ejemplo el de Vitoria donde tengo mi mejor tiempo y puedes jugar con los números, voy a correr a tanto, la bici en tanto, y te puedes aproximar, pero es una larga distancia donde las cosas pueden fallar, si te descuidas un poco en la alimentación o la hidratación te puede fallar, pero en Lanzarote esos condicionantes se multiplican por diez, además el ver como gente se bajaba la bicicleta, o en la carrera a pie se retiraban e incluso triatletas “pro” no terminaban, este año seguramente era de los años que mas fuerte he ido y he hecho de los peores tiempos, es algo curioso y se lo decía a mis dos amigos que iban por primera vez, “tranquilos que esto es Lanzarote, aquí no se juegan con los números y disfrutar de la isla que es muy bonita, pero no juguéis con las matemáticas, sino Lanzarote te pone en tu sitio”. Solemos decir “fui a Lanzarote fino, fino y volví fino filipino”.Lo suyo es ir a terminarlo y decir he hecho el Ironman de Lanzarote, y además este año ha sido especialmente duro.

P-. ¿Cuál es tu mejor marca?

R-. En 2014 hice 10 horas 21 minutos en Vitoria, antes de que cambiaran el recorrido, a mi me gustan los circuitos duros, con desnivel positivo bastante, y Vitoria por entonces tenía 1.800m +, cambiaron el recorrido lo hicieron muy plano y eso no me gusta a mí. Y en Embrun, Francia, tengo 13 horas 45 minutos, donde la etapa reina del Tour de Francia con 6.000 positivo, se hizo en el Ironman, en Los Alpes franceses. Eso es lo que me gusta a mi al final, “esto he sido capaz de gestionar mi cuerpo”, la psicología hay que controlarla muy bien para no bajarte de la bici.

P-. Es un deporte individual, pero ¿hay pique con tus compañeros de equipo?

R-. Para nada, puedo destacar del Ironman en este año que lo he terminado con lo duro que ha sido y después de dos años sin competir, pero me quedaría con la experiencia compartida con Juanjo. Él entró varios minutos antes que yo, pero es cierto que fuimos junto en el agua y la bici, respetando la distancia drafting, donde no puedes ir a rueda y casi toda la carrera a pie juntos pero te paras en un avituallamiento, el otro no para y ahí se toman varios minutos, y Juanjo consiguió despegarse de mi, y bueno aunque estemos entre amigos, hay pique, pero el abrazo que nos dimos en la llegada fue de “ole tus narices de terminar este Ironman”,pero un pique sano.

P-. ¿Como ves de salud el triatlón en Ronda y su Serranía?

R-. Mira yo llegue a Ronda en 2008 y me apunte a la piscina y decía que hacia triatlón, y recuerdo a Manolo García, que es el que lleva la escuela municipal de triatlón, a Chema Martínez, a Pedro Escalante, creo que eramos tres o cuatro, y en estos años ha ido creciendo no solo en los mayores, sino en los pequeños, es un deporte que está en alza, y el que sea un deporte tan dinámico, permite jugar cada día en un deporte sin caer en la monotonía de levantarte para entrenar carrera, o bicicleta, pero a mi lo que me llama la atención es salir esta mañana a correr y mañana subiré a la bici, rompes con esa rutina y creo que eso es lo que atrae de este deporte y por eso hay cada vez mas personas que lo hacen, y tenemos dos clubes en Ronda y uno en Arriate, y esa es la señal del avance de este deporte y que está gustando bastante.

P-. ¿Como cambias el deporte del baloncesto por el atletismo, midiendo casi dos metros?.

R-. Mira, cuando los entrenadores de baloncesto nos ponían a hacer pesas, yo no me bajaba de la cinta de correr y tengo ese recuerdo, todo el mundo haciendo pesas para ponernos fuertes y yo no me bajaba de la cinta, a mi me gustaba correr y aunque me gustaba mucho el baloncesto me llegaba menos estar todos los fines de semana viajando y compitiendo, a mi me gustaba estar con la gente, soy una persona social, pero en el deporte me gusta ese puntito de esfuerzo individual, aunque después vas en la bici hablando con otra persona pero aquí el esfuerzo eres tu, el que tiene que subir el puerto, el que tiene que atravesar el pantano, o el que tiene que correr el 101 ese puntito individual que me gusta mucho y al final descubres que el baloncesto te gusta pero que lo me gusta es correr. Empecé con el atletismo con 17 años, estuve haciendo carreras por todos los pueblos, ya me pasé por la media maratón, el maratón, la ultra-distancia y cuando crees que nada me va a sorprender descubres que hay un deporte que nadie lo conocía, que no salia en las noticias, que se llama triatlón y otro reto más, desde el 2007 que hice mi primer Ironman me enganché especialmente a esta distancia.

P-. En el plano personal, ser conocido como el cura triatleta, ¿ayuda a evangelizar?

R-. Pues si, lo tengo clarísimo. Es verdad que hay muchas circunstancias, cuando tu vas entrenando con algún compañero surgen muchas preguntas, muchas cuestiones, y también es una forma de acercar la Iglesia a la gente. Pero que el cura pueda estar con el deporte en mitad del pueblo, o en una competición y la gente sepa que es el cura o en un Ironman, que el día antes de la competición diga que voy a celebrar una misa y que la gente vaya a celebrar conmigo… Tengo imágenes de estar celebrando la misa en un parque o en una habitación o incluso aquí en Arriate que tenemos un club de trail donde yo fui vicepresidente… yo creo que hoy hay una Iglesia que tiene que estar en mitad de la gente con normalidad y el deporte es un instrumento buenísimo para acercarte y que vean que los curas somos personas normales, creo que es muy importante, y que la Iglesia no es solo el domingo la misa de 12, la Iglesia su función es estar con la gente haciendo lo que ellos hacen con normalidad.

P-. ¿Que retos tiene para el 2022 y lo que queda de 2021?

R-. Me hace mucha ilusión para el 22 de agosto hacer la media distancia, lo que viene a ser un medio Ironman en Posadas, vamos casi todo el club Rosadobike, y bueno tu cuando preparas un Ironman lo preparas solo y vas solo, es verdad que este año ha venido Juanjo, pero me hace ilusión Posadas porque del club vamos cinco y para mi lo de menos es la competición, lo importante es el contacto con el club y su gente, así que ese es uno de mis retos, y para terminar si el cuerpo aguanta, haré la media distancia de Antilla, Huelva. Yo compito poco, porque los curas los fines de semana celebramos y no me puedo escapar mucho, así que las vacaciones las voy repartiendo a lo largo del año con competiciones para poder compaginar todo. En el 2022 a ver las inscripciones, posiblemente entre As Pontes en Galicia y Vitoria, pero me gusta las duras, vamos a ver.

Un placer hablar con Carito, un ejemplo de deportista y de cura, que transmite una energía positiva y una bondad que engancha.

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