viernes, 14 junio 2024
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Destinos con “pinceladas” astronómicas (I) Salamanca y Ciudad Rodrigo

Salamanca, Patrimonio de la Humanidad, es la ciudad universitaria por excelencia, conocida en todo el mundo por ello y por su riqueza artística: catedrales, palacios, iglesias… Además, tiene algunas curiosidades astronómicas e incluso astronáuticas.

Una de las sorpresas que nos brinda está ciudad se encuentra en la Catedral Nueva, construida entre los siglos XVI y XVIII, concretamente en la Puerta de Ramos. Si la observamos detenidamente encontraremos, con dificultad, la anacrónica figura de un ¡astronauta! dando un paseo espacial esculpida en el flanco izquierdo…, y de piedra nos quedaremos ante tal hallazgo. Pero, su presencia no se debe a las capacidades adivinatorias de sus constructores, sino al intento de sus restauradores de fechar por medio de elementos de la época las diversas reparaciones hechas en la catedral. El “astronauta” fue incorporado en la restauración de 1992, con motivo de la exposición temporal «Las Edades del Hombre». El cantero Miguel Romero, y el equipo designado para la obra, optaron por mantener la estética decorativa ya establecida, agregando figuras contemporáneas. Ni que decir tiene que es el lugar más fotografiado por los visitantes.

En esta ciudad se encuentra una de las universidades españolas más prestigiosas y la primera de Europa que tuvo el título de Universidad. Durante su época de máximo esplendor se hizo popular la frase: “Lo que la Naturaleza no da, Salamanca no presta”. Por sus aulas pasaron profesores y alumnos muy conocidos, como Fray Luis de León, Fernando de Rojas, San Juan de la Cruz, Antonio de Nebrija, Hernán Cortés, Mateo Alemán, Luis de Góngora, Calderón de la Barca. En la bóveda de la antigua Biblioteca de la Universidad, actual capilla del Edificio Histórico, se encontraba una obra única en la pintura hispano-flamenca: El Cielo de Salamanca. Obra realizada por Fernando Gallego a finales del siglo XV, enmarcada dentro de las enseñanzas humanísticas de astronomía y astrología que se impartían en la Universidad en las que sobresalió el astrónomo hebreo Abraham Zacuto. El fresco representa un cielo estrellado, algunas constelaciones del Zodiaco (Leo, Virgo, Libra, Escorpión y Sagitario) junto a figuras mitológicas y las constelaciones de Ofiuco, Hércules, Hidra, Boyero, Centauro y otras. El dios Mercurio está representado sobre un carro tirado por dos águilas y el Sol sobre una cuadriga tirada por caballos. Lo que empezó siendo la bóveda astronómica-astrológica de la Biblioteca terminó siendo la cubierta de la capilla a principios del siglo XVI, debido a que se derribó el suelo de la Biblioteca para poder instalar un nuevo retablo mayor en la capilla que se encontraba en la planta inferior. En la reforma que sufrió la capilla en el siglo XVIII se desprendieron dos de los tres tramos de la Bóveda, quedando la tercera oculta por una nueva estructura, lo cual llevó a pensar que se había perdido completamente hasta que los profesores García Boiza y Gómez Moreno, a principios del siglo XX, comprobaron que una parte importante se había salvado. En 1952 fueron restauradas y trasladadas a una de las salas del patio de las Escuelas Menores, lugar donde se exhibe actualmente.

El cosmógrafo rondeño Diego Pérez de Mesa es la persona que mejor describe este “Cielo” en la obra “Primera y segunda parte de las Grandezas y cosas notables de España” de 1590. Nacido en nuestra ciudad el 17 de diciembre de 1563, es considerado uno de los científicos más importantes del llamado Siglo de Oro español.

Y finalizaremos la visita a esta ciudad en su famosa Plaza Mayor donde Urania, la musa de la Astronomía, se encuentra en la fachada del Ayuntamiento, y con una frase de Miguel de Cervantes de su obra “El Licenciado Vidriera” de 1613: “Salamanca, que enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado».

Continuamos nuestro viaje hacia Ciudad Rodrigo, a unos 90 km de Salamanca, núcleo de población más importante del suroeste salmantino. En esta bella e histórica ciudad se inauguró, en septiembre de 2021, el “sistema solar de la comarca de Ciudad Rodrigo” concebido y promovido por la asociación astronómica “Astróbriga”. Consiste en una reproducción del Sistema Solar, a escala 1/290.000.000, en la comarca de Ciudad Rodrigo.

El Sol, de 4,80 m de diámetro, se encuentra en el Parque de la Glorieta de Ciudad Rodrigo. Los planetas rocosos se encuentran en el centro histórico de la ciudad, y los gigantes gaseosos en diferentes pueblos de la comarca, respetando la escala. Cabe notar que Neptuno y su luna Tritón se encuentran en la entrada del centro de interpretación del yacimiento arqueológico de Siega Verde, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. El planeta menor Plutón está situado a 25 kilómetros, en el pueblo de Fuentes de Oñoro, a unos pocos metros de la frontera con Portugal.

El sistema tiene la particularidad de permitir su visita a la velocidad de la luz, es decir, a la escala elegida, la luz recorre el sistema a unos 4 kilómetros por hora. Por ejemplo, caminando a esta velocidad, perfectamente normal, una persona que haga un paseo entre el Sol y Mercurio, su planeta más cercano, tardará tres minutos para llegar. Es lo que tarda la luz en recorrer esa distancia.

El modelo no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para realizar actividades destinadas a desarrollar la curiosidad intelectual, llevar a cabo actividades educativas y de divulgación científica novedosas, así como promover alternativas turísticas en la comarca. Se trata de uno de los modelos tridimensionales y a escala más grandes del mundo y el más importante de España.

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